Palabras falsas, palabrería

Hoy día me doy cuenta como cada vez más la palabra carece de valor. En un mundo de egoísmos y de apariencias las palabras cada vez significan menos, se usa más a la ligera sin pensar en los demás y en nuestro propio interés (promesas rotas, te quiero falsos, etc.).
Estas falsas palabras, vacías, llenas de egoísmo son las que nos hacen desconfiar cuando nos la dicen de verdad, por esa experiencia pasada somos reticentes a creerlas. El tiempo es el único sabio que te demuestra si esas palabras están dichas desde corazón,  con sentimiento y no se convierte en simple palabrería barata, en promesas rotas.
Por eso en esta vida no te fíes de las palabras, de la primera persona que te diga palabras bonitas, fíate del que te demuestre esas palabras bonitas día a día con hechos.
¡Suerte! Espero que no tengas muchas palabras falsas, palabrería en tu vida.

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